Campañas

CARE realiza campañas paralelas con socios y simpatizantes locales para crear conciencia, cambiar el comportamiento y ayudar a desarrollar buenas políticas. Utilizamos herramientas en línea y fuera de línea para movilizar a los partidarios y pedir una acción conjunta. A través de nuestro trabajo de campaña, apoyamos la equidad y la inclusión económica y social, promovemos la responsabilidad social corporativa y fomentamos los vínculos locales-regionales-globales.

Nuestras Campañas

CARE en Honduras apoya a los equipos de campaña regional en IGUAL VALOR, IGUALES DERECHOS

Por los derechos laborales de las Trabajadoras Remuneradas del Hogar

Durante el mes de marzo se conmemoran dos fechas importantes para las mujeres en el mundo; El Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras (8 de marzo), y el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar (30 de marzo), fecha que decidió instituir la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar (CONLACTRAHO) durante su primer Congreso Internacional. Razón por la cual marzo se convierte en un mes dedicado al activismo de movimientos de mujeres en un marco de reivindicación de derechos, contexto que las Mujeres Trabajadoras Domésticas quieren utilizar para dar a conocer sus condiciones de trabajo y sus principales demandas.
En Honduras el Trabajo Remunerado del Hogar se sitúa en un vacío normativo, ya que no es regulado en términos de reconocimientos de derechos; lo que se traduce en interpretaciones arbitrarias de la misma normativa del código del trabajo, y la Constitución de la República. Dicho panorama conlleva a que las Trabajadoras Domésticas trabajen en aislamiento, siendo el contexto ideal para la explotación laboral y la precarización para sus condiciones de trabajo.
Bajo ese contexto su trabajo es infravalorado, mal pagado, invisible, no reconocido, no respetado y realizado principalmente por mujeres que en su totalidad forman parte de sectores desfavorecidos. Sin un marco normativo las Trabajadoras Domésticas están desprotegidas frente a sus empleadores y frente al propio Estado.
La regulación del Trabajo Doméstico ha sido una demanda histórica, y se exige no solo porque les asiste el derecho de contar con las mismas garantías que el resto de la población trabajadora, sino también porque al ubicar a estas mujeres en un nivel de desigualdad son expuestas a maltratos, explotación, precarización de sus condiciones laborales y salariales, desprotección social, violencia, discriminación, abusos físicos y sexuales, los cuales cada vez son más frecuentes y generalmente quedan impunes ante la imposibilidad o miedo de denunciar personalmente esas situaciones.

Contexto del País

  • En Honduras se han conformado dos organizaciones de mujeres Trabajadoras del Hogar; La Red de Trabajadoras Domésticas de Francisco Morazán y La Asociación de Mujeres Trabajadoras Domésticas de Honduras (ASMUJER TD), en San Pedro Sula. Ambas organizaciones trabajan por el reconocimiento de sus derechos laborales.
  • En Honduras hay más de 134 mil personas dedicadas al trabajo doméstico, más del 96% ganan en promedio L. 3,465 (el 37% del salario mínimo promedio) en jornadas que superan las 14 horas diarias, en una franca diferencia con el resto de la población trabajadora. Este salario apenas les ajusta para cubrir el 37% de la canasta básica sin considerar otras necesidades también elementales.
  • El Trabajo Doméstico representa el 7% de la fuerza laboral en el país.
  • Las Trabajadoras Domésticas exigen contar con las mismas garantías laborales que el resto de la población trabajadora en lo que respecta a salarios, horarios, protección social y trabajo en condiciones dignas y libres de violencia.
  • Solo el 3.5% de las Trabajadoras Domésticas reciben el salario mínimo.
  • Solo el O.5% de las Trabajadoras Domésticas están inscritas en el Seguro Social.
  • El Trabajo doméstico está catalogado como una de las peores formas de trabajo infantil de acuerdo al Convenio 182 de la OIT que Honduras ratificó en 25 de octubre de 2001.
  • La cifra de niños y niñas que ejercen el trabajo doméstico es alarmante, de acuerdo al INE – 2018 (EPHPM) más de 11 mil menores hondureños(as) realizan labores domésticas de los cuales 9,320 son niñas entre 10 y 17 años.
  • El 63% de las Trabajadoras Domésticas tienen estudios primarios, el 25% estudios secundarios y solo el 0.5% logran ingresar a la universidad.
  • El Código del Trabajo ubica el trabajo doméstico en una categoría inferior al resto de los demás trabajadores permitiendo jornadas superiores a las 8 horas, contrato verbal y salario en especie sin regulación.
  • El 16 de junio del 2011 se adoptó el Convenio 189 de la OIT. Honduras no lo ha ratificado.
  • El 3 de febrero de 2018 el CN revisó por primera y única vez la propuesta de Ley de Trabajo Doméstico.

1

Fuentes

  • IHSS – 2018
  • INE (EPHPM)- 2018
  • Código del Trabajo
  • Convenio 182 y 189 OIT
  • Constitución de la República de Honduras

2

Convenio Internacional

El Programa de Trabajo Decente que lidera la OIT tiene como objetivo exigir a los Estados generar procesos de inclusión hacia las y los trabajadores de la economía informal y asegurar condiciones laborales decentes para toda la población. Desde este programa exige a los Estados ratifiquen el Convenio 189 que ofrece protección específica para el Trabajadoras Domésticas, establece derechos y principios básicos con el fin de lograr que el trabajo decente sea una realidad.

3

Ley de Trabajo Doméstico

En enero de 2018 el CN recibió la Iniciativa de Ley de Trabajo Doméstico procedente de la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros. La ley presenta vacíos que preocupan a las Trabajadoras Domésticas de la Red, por ejemplo, aspectos como el salario mínimo y la afiliación obligatoria al Seguro Social. En febrero del mismo año se sometió a un primer y único debate ante el pleno de la CN. Desde ese momento la Ley ha quedado en suspenso.

El levantamiento de las mujeres Trabajadoras Domésticas en Honduras responde a un movimiento latinoamericano donde las TD organizadas, junto a Organizaciones Feministas que promueven sus derechos levantan la voz con la finalidad de generar conciencia sobre las condiciones injustas de trabajo y las violencias a las que están expuestas las Trabajadoras Domésticas.